Torta Galesa: la verdadera torta de bodas

Cuando hablamos del casamiento, una de las cosas entre miles que hay que considerar es la torta de bodas.

La torta es parte de la tradición del casamiento y es una de las cosas más esperadas. Lo ideal es servirla junto con el café y como refuerzo de la mesa dulce y de los postres.

La torta galesa

La auténtica y verdadera torta de bodas es la torta galesa. Ésta es simbolo de la perdurabilidad. La tradición galesa que nos ha sido importada decía que lo que sobraba de la torta desués de la fiesta de casamiento se debía guardar durante un año. Luego de ese año se podía volver a consumir para festejar el primer aniversario de casamiento o para el bautismo si llegaba el primer hijo (¿será que ya existía el freezer en esa época?).

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Obviamente que ese sobrante se guardaba envuelto en papel de aluminio y un día antes de que la vayan a consumir se le inyectaba alcohol para que adquiera la humedad necesaria para su consumo.

La historia cuenta que unos grupos de galeses quisieron huir de los ingleses allá por 1865, y llegaron a las costas de Chubut. Sin tener agua dulce y con escaséz de alimentos, cierto grupo se reunió para mezclar los ingredientes que tenían a mano: azúcar negra, harina, nueces, frutas azucaradas y miel, entre otras cosas. No esperaron ese resultado… aparte de tener un gran aporte calórico, tenía una gran perdurabilidad en el tiempo. De ahí surge esa tradición de poder consumir esa torta a lo largo del tiempo. Algunas parejas conservan esa tradición y la van consumiendo mes tras mes, como símbolo de las dificultades que fueron superando.

Pero las costumbres han ido cambiando y hoy famosos reposteros nos ofrecen pasteles de boda alternativos para festejar el casamiento.

Repostería moderna

Todas las tortas de boda llevan un elegante glaseado en color blanco. Pero la pregunta clave es ¿Que hay debajo del glaseado?

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Foto de Katie Moos

Lo importante es que le guste a todos. Los pasteleros más modernos ofrecen: torta rogel bañada con merengue italiano, la de chocolate rellena con mousse de dulce de leche o frambuesa, y la torta de nuez rellena con crema moka.

En cuanto a la decoración suelen llevar un glaseado color blanco y detalles que le den color en masapan o azucar, o también pétalos y pequeños bouquets de flores (jazmín, gypsophilas o rosas rococó) que puede ser una imitación del que lleva la novia en su ramo. También pueden decorarse con cintas de raso o un lindo moño que cierre nuestros anhelos.

Hoy también se estila entregar como pequeños souvenirs mini tortas iguales a la gran torta de casamiento, pero en pequeño. Obviamente tenés que conseguir el lugar que te las fabrique porque no todas las pastelerías las hacen.

Lo grandioso de la torta de bodas es que podes elegir el pastel que más te guste y disfrazarlo de torta de bodas con el clásico glaseado. Luego la decoración es todo un arte que depende del profesionalismo del repostero. Pero lo importante es que si es hecha como la tradicional torta galesa, tenés un año luego del casamiento para seguir disfrutándola.

¡Buen provecho!

Gaby


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